Balayage: el clásico que nunca pasa de moda
El balayage lleva años entre las técnicas más demandadas, y no es casualidad. Su resultado es el más natural de todos los sistemas de coloración: imita la forma en que el sol aclara el cabello, concentrando la luz en las puntas y medios y dejando la raíz más oscura.
Lo mejor del balayage es su durabilidad. No hay una raíz marcada que crecer. Puedes alargarlo entre 3 y 4 meses sin que se vea descuidado. Ideal para quienes quieren color sin comprometerse a retoques frecuentes.
Babylights: sutileza y luminosidad máxima
Los babylights son la versión más delicada de las mechas: mechas muy finas, de apenas 1-2 mm, que crean un efecto de luminosidad extremadamente natural. Requieren más tiempo de aplicación, pero el resultado es espectacular.
Son especialmente favorecedor en cabellos castaños claros y rubios naturales. Añaden dimensión sin cambiar radicalmente el color base, lo que las hace perfectas para quienes quieren experimentar sin dar un salto demasiado grande.
Coloración vegetal: color y cuidado en una sola técnica
La coloración vegetal está ganando cada vez más adeptas, especialmente entre quienes tienen el cuero cabelludo sensible o quieren reducir el impacto de los tratamientos químicos.
No es lo mismo que el henna tradicional. Las coloraciones vegetales modernas cubren canas, aportan reflejos naturales y dejan el cabello notablemente más brillante y suave. Eso sí, la paleta de tonos es más limitada y el resultado no es permanente, sino que se va lavando progresivamente.
En Medea trabajamos con coloraciones de baja agresión que combinan protección y resultados visibles. Consúltanos si quieres saber cuál es la mejor opción para tu cabello.